Un anciano en una orilla del mar al final del día, mira el horizonte con el viento soplando en su rostro.
Isla tempestuosa y agitada, las estaciones son todas iguales. El ancla sin pintar y un barco sin un nombre.
Un mar sin una orilla para aquel desaparecido. Enciende el faro, una luz en el fin del mundo.
Mostrando el camino, una luz de esperanza en sus corazones, aquellos y sus viajes vuelven a casa desde lejos.
Hace mucho tiempo fue olvidada esta luz en el fin del mundo.
El horizonte está llorando, las lágrimas que dejamos atrás hace tiempo.
Haciéndolo soñar despierto la época anterior en volverse uno de los desaparecidos en el mundo.
La princesa en la torre, los niños en los campos. La vida le dio todo eso, una isla del universo.
Ahora su amor es un recuerdo, un fantasma en la niebla. Zarpa al mar por última vez despidiéndose del mundo.
El ancla en el agua echada hasta el fondo. El pasto aún está bajo tus pies y una sonrisa bajo sus cejas.
Hace mucho tiempo fue olvidada esta luz en el fin del mundo.
El horizonte está llorando, las lágrimas que dejamos atrás hace tiempo.
Hace tanto tiempo....
Hace tanto tiempo....

No hay comentarios:
Publicar un comentario